Publicado: 1 de Mayo de 2017

1. Haz de tu cuerpo un aliado, nunca un enemigo.

2. Acepta y reconcíliate con tu cuerpo. Esto te permitirá disfrutar de una sexualidad mucho más sana y placentera.

3. Practica el amor a tu cuerpo con hábitos sanos, pero no le rindas culto obsesivo.

4. Entiende el significado de identidad sexual: ¿te sientes hombre o mujer? Es un concepto relacionado con tu género sexual y probablemente será estable a lo largo de tu vida.

5. Otra cosa es la orientación del deseo sexual: ¿qué personas te atraen sexual y emocionalmente? Esto determinará tu heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad... Te hará decidirte también por un hombre o una mujer al escoger pareja. No tiene por ser algo fijo. Podrán producirse cambios a lo largo de tu vida en función de las experiencias que vivas.

6. Escucharás hablar de muchas prácticas sexuales: petting, sexo oral, masturbación, coito... Unas te resultarán llamativas, otras te causarán rechazo. Pero hay algo básico que debes saber: tú, y solo tú, eres quien elige cómo disfrutar de tu propia sexualidad (o, dado el caso, llegando a un acuerdo con tu pareja).

7. Comprobarás que muchas personas se obsesionan con el coito o penetración vaginal. Esto no significa que sea mejor o peor que cualquier otra práctica. Es solo una práctica sexual más, pero su enorme influencia se debe a que nuestra sociedad actual procede de un modelo de sexualidad falocrática; es decir, exclusivamente centrada en la reproducción, los genitales y el coito.

8. Cuando decidas tener relaciones sexuales, recuerda que no tienes por qué practicar el coito vaginal si no quieres o no te sientes preparado/a. La sexualidad es mucho más amplia.

9. Si deseas practicar el coito vaginal, emplea el preservativo desde el inicio del coito. Es un método sencillo y muy eficaz para prevenir enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.

10. Para prevenir estas enfermedades, también puedes tomar otras medidas como conocer bien tu propio cuerpo, la buena higiene sexual, la comunicación con tu pareja y preguntar solo a sexólogos y expertos si tienes cualquier duda sobre sexualidad.

11. Todos/as nacemos como personas sexuadas. Esto significa que tenemos un cuerpo con capacidad para sentir placer y disfrutar a solas o en compañía de otra persona.

12. Tanto si decides practicar sexo a solas, como con otra persona e independientemente del tipo de práctica sexual escogida, el respeto hacia ti mismo/a y hacia tu pareja sexual siempre es fundamental.